Introducción

Etimológicamente, el significante “interpretación” tiene origen griego y también latino. En este segundo caso (Latín), sus componentes léxicos son el prefijo “inter” que significa entre; “pret” que quiere decir entender y conocer y el sufijo “ción” que significa acción y efecto. A su vez, el verbo “interpretari” deriva de “interpres” e “interpretis” que originalmente significó intermediario en un acto de compraventa, negociador (inter: entre; pres: compra y venta).

Pero, en este texto, nos vamos a ocupar solo de su origen griego.

En este sentido, la palabra interpretación en su derivación griega “hermeneia”, significó la expresión de un pensamiento en el sentido de la comprensión de aquello que no se dice.

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